En masiva ceremonia, UTA tituló a 285 nuevos profesionales de la Facultad de Ciencias de la Salud

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Entrega de diplomas se traduce en un importante aporte a la región de capital humano y calidad profesional en el área.

Doscientos ochenta y cinco nuevos profesionales tituló la Universidad de Tarapacá. En esta oportunidad, fue la Facultad de Ciencias de la Salud, la que entregó a la región un selecto grupo de egresados, pertenecientes a las carreras de Enfermería, Obstetricia y Puericultura, Nutrición y Dietética, Kinesiología y Rehabilitación y Tecnología Médica, en sus tres menciones: Oftalmología y Optometría, Laboratorio Clínico, Hematología y Banco De Sangre e Imagenología Y Física Médica.

La ceremonia estuvo encabezada las máximas autoridades académicas de la Universidad y tras la interpretación de un par de piezas musicales del Coro Universitario, se tomó el juramento de honor a los nuevos egresados para posteriormente, hacer entrega de los títulos.

 

En primer término, fueron entregados a quienes se destacaron como los mejores alumnos de su promoción. De la carrea de Enfermería, las mejores alumnas fueron Daniela Barahona Jiménez y Daniela Cárdenas Igor; de Obstetricia y Puericultura Stephanie Contreras Olivares.

De Nutrición y Dietética la mejor alumna fue Javiera Trigo Higuera, en Kinesiología y Rehabilitación Bárbara Tapia Arce y en Tecnología Médica, Javiera Honores Cisterna por Imagenología y Física Médica y Carlos Leyton Sapiains por Laboratorio Clínico, Hematología y Banco De Sangre.

Fue este último quien a nombre de sus compañeros, entregó unas sentidas palabras de despedida, en donde junto con agradecer a quienes fueron parte de este logro obtenido, hizo un resumen de lo rápido que pasó el tiempo. “Hace 4 años atrás, quizás no en el mismo podio, ni en el mismo lugar, pero con la misma emoción, estaba dando la bienvenida a nuestros compañeros, que con anhelo venían iniciando este ciclo, que para mí hoy termina. Pero el estar aquí delante de ustedes, no es un mero esfuerzo propio, detrás hay muchas personas que ayudaron en este camino.

 

Por eso parto por agradecer en forma general a nuestros amigos, que muchas veces nos auxiliaron en nuestros peores momentos, nos escucharon cuando más lo necesitábamos y compartimos momentos que no olvidaremos. A nuestros profesores, por su dedicación, su perseverancia y su capacidad de transmitir sus conocimientos, pero más allá de conocimientos, el reconocer la entrega de su sabiduría y experiencia, que dieron logro, a los profesionales que somos hoy.

A nuestra familia por siempre creer en nosotros incluso cuando a veces ni siquiera nosotros confiábamos en nuestras aptitudes, por las palabras de aliento, los retos o las demostraciones de cariño cada una diferente a la anterior y por siempre apoyarnos a pesar de nuestros tropiezos.

Quizás pudiese enumerar, una vasta lista de sensaciones que tuvimos en esta larga estadía que conmemoro nuestras vidas; muchas noches en vela estudiando para algún examen, días de pasar apetito para las personas que no vivíamos en la misma ciudad o que no tenían tiempo de volver a su hogar… Las risas con amigos, fiestas interminables, llantos amargos de frustración… Finalmente, toda esa dedicación se ve traducida en un cartón… Un cartón que no nos hace mejor ni peor personas, sino que nos da las herramientas necesarias para poder contribuir en un sistema complejo, colaborando con la salud de personas que lo necesitan.

Nuestra labor si bien es distinta dependiendo de nuestras funciones, apunta siempre hacía un mismo norte, que es el bienestar de las personas, algo que nunca debemos olvidar a pesar de los años de experiencia que vayamos adquiriendo. Una sonrisa, unas palabras o hasta una mirada cálida puede hacer la diferencia en el sentir de un paciente que quizás solo lo que busca es que alguien lo trate con la dignidad que se merece y no se vea así mismo como un número más en nuestro bolsillo.

Muchas veces las personas olvidamos que nuestras acciones tienen mucho más peso en la vida de los demás de lo que uno cree y a veces estamos tan sumergidos en nuestro propio ego que no somos capaces de percibirlo. Conservar los valores, la bondad y sobretodo la humildad hará la diferencia entre ser humano o un simple autómata. Compañeros, colegas y amigos, cerramos un ciclo importante en nuestras vidas iniciando otro más largo y difícil. El panorama de nuestra realidad es complejo y por ende nuestro futuro es incierto… Pero debemos tener algo muy claro y es que no hay que decaer por no obtener un trabajo al primer intento o no ser llamado después de una entrevista, puesto que las oportunidades siempre se dan cuando uno menos la espera.

Continuamente debemos considerar que cada uno tiene sus propios tiempos para todo y en este caso no es ninguna excepción. No es tarde para nadie, sino más bien estamos justo a tiempo y nadie puede contradecirlos. Jamás dejarse contaminar por nuestros pares, muchas veces viciados con aire de grandeza y dinero que solo busca recoger su paga cada fin de mes con la ley del mínimo esfuerzo.

 

Tampoco caer jamás ante la malicia del resto, actuando siempre como los excelentes profesionales que somos, con vocación e inteligencia eliminando cualquier rastro de malicia de los demás. A todos ustedes, les deseo mis más sinceras felicitaciones a todos y a todas, que todo el éxito este con cada uno de ustedes. Muchas gracias” finalizó con la ovación de los presentes.

Tras la entonación del himno de la Universidad, fotografías y abrazos, la UTA nuevamente entrega a la región, capital humano con valores y calidad profesional, los que serán un gran aporte al crecimiento y desarrollo de Arica y Parinacota.

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