
Hasta las dependencias de Nutrilab llegó el Gobernador Regional de Arica y Parinacota, Diego Paco Mamani, para someterse a una exhaustiva evaluación nutricional y proyectar un seguimiento continuo de sus parámetros físicos y de salud. La instancia permitió constatar en terreno la articulación que la Universidad de Tarapacá (UTA) sostiene entre la docencia de pregrado y el aporte al bienestar de la comunidad regional.
Este espacio clínico funciona bajo una dinámica de aprendizaje y servicio recíproco, permitiendo que estudiantes de cursos avanzados adquieran experiencia práctica en escenarios reales y de atención directa junto al cuerpo docente. Al respecto, la jefa de la carrera de Nutrición y Dietética, Dayanna Rivera Samit, destacó el valor integral de este trabajo:
“Contamos con la participación de nuestros estudiantes que fortalecen su proceso de aprendizaje a través de contextos reales, participando activamente en conjunto con los docentes para las evaluaciones nutricionales. La comunidad se beneficia del centro también, es un aporte que tiene la carrera de Nutrición y el centro Nutrilab hacia la comunidad de forma gratuita”.

Respecto a la modalidad de atención para acceder a este servicio, Rivera precisó el conducto formal: “Usted ingresa al Centro Médico de la Universidad de Tarapacá y a través de este lo derivan al Nutrilab, donde se puede realizar la valoración totalmente gratuita”. Para coordinar esta primera consulta, las personas interesadas deben solicitar su hora de atención a través de la plataforma web pia.uta.cl, donde se gestiona la evaluación inicial y la respectiva derivación clínica.
Tras someterse al chequeo, el Gobernador Regional, Diego Paco Mamani, valoró la labor del centro y el rol público universitario:
“Este servicio es muy positivo para todos los deportistas, para la ciudadanía, para los vecinos y para todos quienes quieran venir de manera gratuita. Que hoy día los estudiantes sean parte de este proceso es muy importante porque, desde la universidad y antes de ser profesionales, están ampliando su visión, adquiriendo experiencia y trabajando en lo que van a hacer el día de mañana. Eso va a formar no solamente a buenos profesionales, con más conocimientos, sino con una amplitud para identificar cada caso en cada persona y organismo”.

En esa misma línea, el estudiante de cuarto año de la carrera, Jonathan Barrera, remarcó el impacto formativo de participar en estas atenciones clínicas y de voluntariado:
“Para nosotros es súper importante, ya que nos invita a tener un aspecto más real de la vida laboral y salir de los libros. Al estar de la mano con los profesores y poner en práctica los conocimientos antes de los internados, podemos ampliar nuestro currículum y orientar a las personas casi como profesionales”.
De esta manera, la UTA pone a disposición del entorno local las capacidades técnicas de sus centros clínicos, transfiriendo el aprendizaje de las aulas hacia la atención preventiva de salud y respondiendo a los requerimientos de la población en Arica y Parinacota, proyectando además este modelo formativo y de vinculación hacia la Región de Tarapacá mediante la presencia de la carrera en la Sede Iquique.