
Con el propósito de cuidar los vestigios arqueológicos de la cultura Chinchorro y responder al deterioro que afectaba a la zona, la Universidad de Tarapacá (UTA) recibió de manera oficial las obras del nuevo cierre perimetral definitivo instalado en el sector norte de los faldeos del Morro de Arica. La intervención abarca el polígono entregado a la Casa de Estudios en concesión de uso gratuito por 20 años por parte del Ministerio de Bienes Nacionales —formalizada mediante el Decreto Exento N° E-613 en el inmueble fiscal singularizado como Reserva Arqueológica N° 2—, espacio que forma parte del Componente N°1 del bien reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Para el director del Centro de Gestión Chinchorro y académico del Instituto de Alta Investigación de la UTA, Dr. Bernardo Arriaza Torres, la recepción marca un hito necesario para la conservación del área: “Nos ayuda a proteger los componentes Chinchorro que fueron presentados ante la UNESCO y que hoy son parte del Patrimonio Mundial declarado por el organismo internacional. Esto es muy importante porque al tener los espacios delimitados nos ayuda a proteger su valor único excepcional, continuamos trabajando en proteger su integridad y su autenticidad, lo cual es de vital importancia para ir mejorando el manejo del bien y su puesta en valor”.
Anteriormente, el lugar contaba con cierres provisorios que sufrieron un progresivo desgaste con el tiempo, por lo que esta nueva estructura permite resguardar el perímetro del polígono, impidiendo el paso no autorizado desde el exterior y protegiendo el área frente a factores externos que pudiesen poner en riesgo al sitio arqueológico. A esta acción se le sumarán operativos de limpieza y mantención al interior del área para mejorar las condiciones del lugar y de su entorno.
Para dar una solución concreta y cumplir con los estándares de resguardo que exige el área protegida, la UTA gestionó e implementó esta estructura con una inversión de $49.034.176 proveniente del proyecto UTA 2495 “Fortalecimiento de la Generación de Conocimiento – Cultura Chinchorro”, iniciativa financiada por el Ministerio de Educación y ejecutada conjuntamente por la Dirección General de Vinculación con el Medio y el Centro de Gestión Chinchorro.
En sintonía con el rol público y regional de la universidad en la custodia y difusión del patrimonio territorial, la directora general de Vinculación con el Medio, Dra. Daniela González Érber, destacó el sentido de esta obra al sostener que “refleja la misión pública de la Universidad de Tarapacá en el resguardo del patrimonio. No solo estamos protegiendo los vestigios de la cultura Chinchorro que hoy son Patrimonio Mundial, estamos respondiendo a una necesidad sentida por los vecinos y vecinas del Morro, asegurando un espacio seguro y proyectando a futuro un lugar donde la comunidad pueda conocer y valorar su herencia en su propio territorio”.
El Dr. Arriaza también relevó la articulación entre las distintas unidades para sacar adelante los trabajos al señalar que “damos las gracias a la Dirección de Infraestructura, especialmente a Ivonne Muñoz, también a la Dirección de Vinculación con el Medio, Daniela González Érber su directora, y al equipo que nos ha ayudado en el día a día, Iván Astudillo Araya, Jannina Campos Fuentes, en todo lo que tiene que ver con la gestión, la articulación (…) ciertamente a los ingenieros que nos ayudaron de la Universidad de Tarapacá, de las diferentes áreas de la universidad y a la empresa constructora. Creo que hubo un excelente trabajo y un excelente cierre y todo esto nos permite seguir avanzando para continuar poniendo en valor y protegiendo estos bienes Chinchorro que ya no es tan solo patrimonio de Arica, sino que es patrimonio cultural de la humanidad”.
En tanto, la directora de Infraestructura y Equipamiento de la UTA, Ivonne Muñoz Sepúlveda, proyectó este avance como el primer paso de un plan mayor de apertura hacia la comunidad, catalogando la recepción como “el inicio de un buen proyecto, un trabajo para exponer los hallazgos en el sitio y conectarlo con la comunidad”.
Esta intervención da estricto cumplimiento a los compromisos de concesión pactados con Bienes Nacionales y beneficia de manera directa a las familias y residentes del sector norte del Morro de Arica al mitigar factores de inseguridad barrial, al tiempo que consolida la custodia material del Componente N° 1 del Sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO.



