
“En marzo, cuando por primera vez nos colocamos este delantal blanco, sentimos una mezcla de emoción y vértigo. Sabíamos que no solo estamos entrando a la universidad, sino que estábamos haciendo historia: somos la primera generación de Química y Farmacia de la Universidad de Tarapacá”, relató Martina Elizondo junto a su compañero Demis Sandoval, quienes compartieron el podio del Aula Magna en el lanzamiento oficial de la carrera de Química y Farmacia en Arica y Parinacota.

La carrera abrió sus puertas durante el proceso de Admisión 2026 y cuenta con 89 estudiantes en su primera generación. Impartida en jornada diurna y de manera presencial en la sede Arica, otorga el título de químico o química farmacéutica y el grado académico de licenciado o licenciada en Ciencias Farmacéuticas.
Durante la ceremonia, la rectora (s), Dra. Sau-Lyn Lee, destacó que “la apertura de la carrera de Química y Farmacia representa una decisión institucional y un compromiso concreto con las necesidades de nuestro territorio. Como universidad estatal, regional y de zona extrema, tenemos la responsabilidad de contribuir desde la formación, la investigación y la vinculación con el medio al desarrollo y bienestar de nuestras comunidades”.

De esta misma forma, también se dirigió a los estudiantes: “Ustedes son la cohorte fundadora y han depositado su confianza en nuestra universidad para poder acompañarnos en una etapa fundamental de sus vidas. Por eso, espero que asuman este desafío con entusiasmo y responsabilidad, y que se formen como profesionales íntegros, con rigor científico, sentido ético y una profunda vocación de servicio público”.
El decano (s) de la Facultad de Ciencias, Dr. Juan Pablo Muñoz, explicó que esta carrera representa un paso importante para el desarrollo de la comunidad académica de la Facultad: “Esta nueva carrera se construye sobre una sólida base científica, integrando conocimientos provenientes de la química, biología, física y matemáticas, proyectándolos hacia un ámbito de enorme relevancia para la sociedad como lo es la salud de las personas”.

Por su parte, el jefe de carrera, Ronald Suarez, relevó el enfoque territorial del proyecto académico: “Nosotros tenemos un compromiso de rigor en esta zona, donde tendremos esa identidad profesional, y donde la promesa de la carrera será heredar con rigurosidad el método científico, pero nuestra misión como tal es humanizar ese conocimiento. El químico farmacéutico de la Universidad de Tarapacá es el puente entre la complejidad del laboratorio y el bienestar directo del paciente en la comunidad”.

Demis Sandoval comentó que desde siempre le había gustada la investigación científica en combinación con el área médica, lo cual fue su motivación para ingresar a la carrera: “El que se haya dado la oportunidad de que yo pudiera estudiar Química y Farmacia me abrió la mente a nivel académico (…) encuentro que justo la Universidad le dio en el clavo con esta carrera, con este proyecto, ya que no había ninguna carrera de Química y Farmacia en la región”.
