
Con una ceremonia realizada en el Aula Magna del Campus Velásquez, la carrera de Nutrición y Dietética de la Universidad de Tarapacá conmemoró sus 20 años de existencia en el marco de la Primera Jornada de Encuentro Triestamental, instancia que reunió a egresados, estudiantes, académicos, empleadores y autoridades universitarias en torno a una disciplina que, desde sus inicios, ha contribuido de manera decisiva a la salud y calidad de vida de la población de la región de Arica y Parinacota y del norte de Chile.
La carrera nació el 13 de marzo de 2006 mediante Decreto Exento VRA N° 00.369/2006, como respuesta a la transición nutricional que afectaba a Chile y Latinoamérica, caracterizada por el incremento de enfermedades crónicas no transmisibles asociadas a la malnutrición. Hoy, dos décadas después, cuenta con cerca de 350 estudiantes, un cuerpo académico con grado de magíster en su totalidad y tres docentes finalizando su formación doctoral, además de la obtención de la acreditación de excelencia por cinco años otorgada en 2023.
Una clase magistral que enlazó el pasado y el presente de la alimentación
El momento central de la jornada fue la clase magistral dictada por el Dr. Bernardo Arriaza Torres, académico e investigador del Instituto de Alta Investigación de la UTA y director del Centro de Gestión Chinchorro. Bajo el título “Chinchorro: vida cotidiana y dieta”, el antropólogo físico expuso las metodologías científicas que permiten reconstruir los patrones alimentarios de las poblaciones más antiguas del desierto de Atacama, vinculando el patrimonio arqueológico local con los fundamentos de la nutrición y la salud.
El Dr. Arriaza, formado en Arizona State University y con un postdoctorado en el Smithsonian Institution en Estados Unidos, explicó cómo a través del análisis de isótopos en huesos, sarro dental, cabellos y coprolitos permite reconstruir la dieta de los Chinchorro, considerada la primera civilización en practicar la momificación artificial. Sus investigaciones revelan que estas poblaciones de pescadores, cazadores y recolectores que habitaron la costa ariqueña hace miles de años, obtenían cerca del 90% de su subsistencia en recursos marinos.

Durante su exposición, detalló tres niveles de aproximación al estudio de la dieta: indirecta, a través de artefactos y sedimentos; semidirecta, mediante el análisis de conchales y restos orgánicos; y directa, estudiando huesos, dientes, cabellos y tejidos blandos de los individuos. También abordó el impacto del entorno ambiental, particularmente las aguas con altos niveles de arsénico, boro y litio, en la salud de estas poblaciones antiguas, estableciendo un diálogo con los desafíos nutricionales actuales en el norte de Chile.
Con cerca de 200 publicaciones científicas, más de 9 mil citaciones y un índice H de 48, el Dr. Arriaza ha sido reconocido como Hijo Ilustre de Arica, Embajador Honorífico de la Cultura Chinchorro y nominado al Premio Nacional de Historia en 2022. Su liderazgo fue clave para que la Cultura Chinchorro fuera declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2021. Durante la ceremonia, recibió un reconocimiento especial de parte de la jefa de carrera, Dayanna Rivera Samit.
Veinte años de vocación al servicio de la salud
El Director del Departamento de Kinesiología y Nutrición, Julio Álvarez Castillo, destacó el valor de una carrera que forma profesionales capaces de transformar realidades. “Son 20 años formando profesionales que han estado en momentos claves de la vida de las personas, en la prevención, en la enfermedad, en la educación y en el acompañamiento. Profesionales que no solo prescriben, sino que escuchan, orientan y transforman realidades”.
Por su parte, la jefa de carrera, Dayanna Rivera Samit, repasó la historia de la carrera y proyectó sus desafíos futuros: la creación de un Centro de Investigación e Innovación de Alimentos Saludables y Patrimoniales en el Campus Las Acacias, un proceso de ajuste curricular para 2027 y una nueva acreditación de excelencia en 2028. También subrayó que más del 70% de los estudiantes accede a la universidad con gratuidad, reafirmando el compromiso institucional con la equidad y la movilidad social.
“Hoy celebramos 20 años de historia, pero sobre todo celebramos 20 años de vocación, compromiso e impacto en la vida de las personas. Nuestro propósito es seguir formando profesionales que no solo sepan nutrir, sino que comprendan profundamente el valor humano de su labor. Porque nutrir no es solo alimentar el cuerpo: es transformar vidas. Y formar profesionales para ese propósito seguirá siendo; hoy y siempre, nuestra mayor misión”, expresó Rivera.
La jornada concluyó con una emotiva ceremonia de reconocimientos a quienes han contribuido a la historia de la carrera: la Dra. Andrea Larrazabal Miranda, quien participó en la creación del primer plan de estudios; la académica Marta Fernández Galleguillos, jefa de carrera durante 12 años; los tres primeros egresados: Juan David Meneses Mendoza, Lorena Silva Lillo y Karen Galván Ramírez; y diversas instituciones empleadoras que han acompañado en la inserción laboral de generaciones de nutricionistas en la región, entre ellas Gendarmería de Chile, Hospital Regional Dr. Juan Noé Crevani, Fundación Integra y la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB).








