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Columna Rector Diego Durán, vocero de planteles públicos no estatales en diario la Segunda, edición 24 de junio de 2020.

Deserción de alumnos en todo el sistema llega a 20% y el déficit acumulado supera los $ 160 mil millones. Piden acceso al FOGAPE.

“Navegando a ciegas”. Así resume el rector de la Universidad Católica del Maule, Diego Durán, el estado de ánimo con que están terminando el primer semestre gran parte de las universidades chilenas luego del estallido social y la pandemia.

“La incertidumbre hace muy complejo cualquier tipo de proyección y de gestión. Hoy día las universidades estamos gestionando casi semanalmente, según la realidad sanitaria que se va anunciando. De seguir esto así, las proyecciones para lo que queda del año y para el 2021 son muy complejas”, advierte el académico que desde 2012 lidera la UCM y que desde abril es el vocero del llamado G9 (universidades públicas no estatales), que agrupa a las 7 universidades católicas del país más las de Concepción y Austral.

Dos son los ámbitos que complican hoy, en general, a las universidades (el financiero y el académico), aunque aquí habla en su calidad de líder del G9.

En lo financiero, las cifras son elocuentes. Al 8% promedio de pérdida de matrícula que ocurre todos los años en el sistema universitario, se ha ido sumando –a medida que avanza el semestre- la deserción de más y más alumnos (ya sea por congelamiento o retiro) llegando casi a un 20%. “Muchas familias simplemente han determinado que este no es el mejor año para seguir estudiando”, dice Durán.

Y eso se traduce en una fuerte baja de ingresos. Quien encabeza la Comisión de Vicerrectores Económicos de la Red G9, Alex Paz, advierte: “Todas las universidades están atravesando una situación bien compleja desde el punto de vista de los ingresos, y para las del G9, el panorama es bien negativo”.

Hasta el mes pasado el déficit llegaba a los $40 mil millones solo en este último grupo. Ahora bordean los $50 mil millones. “Y va aumentando mes a mes. Hace un mes y medio, todas las universidades del Consejo de Rectores sumábamos $146 mil millones de déficit. Hoy ya estamos sobre $160 mil millones”, detalla Durán.

Bicicleta financiera

A juicio del rector, la actual pandemia solo vino a agravar la “ya delicada situación” de los planteles. “Las instituciones de educación superior han tenido un deterioro sostenido a partir de la Ley de Educación Superior. Fue muy voluntarioso entregar gratuidad, porque no se atendieron todos los problemas que traería a las universidades adscritas. Al final, siempre las universidades nos vemos sometidas a intereses particulares de cada uno de los gobiernos que tratan, de alguna manera, poner alguna bandera para ser reconocidos por algo, pero sin tener una mirada orgánica del sistema”, señala.

-Considerando el marco legal, la baja de matrícula y la pandemia ¿Es el peor minuto de las universidades?

-De todas maneras. Los recursos ya no están llegando a las instituciones porque los alumnos no tienen para pagar, estamos recurriendo a la bicicleta financiera, dejando de hacer inversiones, ajustando gastos. Pero se puede poner peor.

-Hablamos de…

-De incapacidad de poder sostenerlas económicamente, de inviabilidad de los proyectos… de quiebra de instituciones.

-¿Hoy día hay riesgo de quiebra de universidades?

-Si, por supuesto. Es una realidad en todo el sistema universitario. Piensa que algunas universidades tienen gratuidad y aunque se podría pensar que eso les permite cubrir un alto porcentaje de sus presupuestos anuales, en algunos casos genera déficit. Pero además nos hace muy dependientes del Estado. De alguna manera ves sometida la autonomía al arbitrio del gobierno de turno.

-No todas estarán tan complicadas.

-Más de la mitad, fácil un 60%, están complicadas. En las G9 no es evidente en lo inmediato, pero hay muchas afectadas. Hay planteles que además están en proceso de acreditación y esto les va a impactar fuerte porque allí se consideran no solo los temas financieros, también la permanencia de alumnos, las tasas de egreso oportuno, las titulaciones. Todo eso está retrasado. Las universidades hoy no tienen la misma situación que hasta antes del estallido. Para alcanzar de nuevo ese estado, van a pasar 3, 4 o 5 años.

Poco atractivo para la banca

Durán cuenta que como CRUCh pidieron al gobierno usar todos los excedentes de la recuperación del Fondo Solidario de Crédito Universitario (plata que retorna a cada plantel a una cuenta especial por devolución de créditos de sus alumnos) para cubrir los déficit de gratuidad. “No lo hemos logrado, y no entendemos por qué nos dicen que no, cuando al Estado no le cuesta un peso”, dice.

Insistirán en eso, pero además pedirán acceso al FOGAPE (créditos de bajo interés para empresas que carecen de garantías para acceder al sistema financiero formal) porque “para la banca privada, tal como estamos, somos muy poco atractivas como sujetos de crédito”.

El segundo semestre es probable que tengamos una nueva merma de estudiantes y un aumento del déficit”. Alex Paz Comisión Red G9.

En lo inmediato, dice Alex Paz –quien además es director de asuntos económicos y administrativos de la UCV- están focalizados en el proceso de matrícula del segundo semestre, y anticipa que no se ve fácil: “Es probable que tengamos una nueva merma de estudiantes y un aumento del déficit”.

Diego Durán, rector UCM.

Fuente: https://digital.lasegunda.com/2020/06/24/A/2V3QN2B0

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