Charla sobre la corrupción ofreció Contralor General de la República en Aula Magna de la UTA

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En su intervención, el Contralor Bermúdez entregó antecedentes históricos sobre la corrupción en Chile y se refirió a sus alcances y efectos.

En el Aula Magna de la Universidad de Tarapacá el Contralor General de la República, Jorge Bermúdez Soto, este jueves 4 de abril, presentó a la comunidad universitaria la ponencia “El Anillo de Giges ¿Podemos ganar la lucha contra la corrupción?”, la cual forma parte de un ciclo de charlas magistrales que realiza durante 2017, como parte del programa conmemorativo anual del 90° aniversario de la Contraloría General de la República.

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La reunión contó con la presencia del rector de esta casa de estudios, Dr. Arturo Flores Franulic, directivos, académicos y alumnos, además del contralor regional Hugo Segovia Saba y otros personeros de la Contraloría General de la República.

En su intervención, el Contralor Bermúdez entregó antecedentes históricos sobre la corrupción en Chile y se refirió a sus alcances y efectos. Mencionó que la sociedad civil tolera cada vez menos las acciones que atentan contra la probidad y señaló que los mecanismos para combatir la corrupción dependen de la definición y alcances del concepto.

Explicó que cuando se abusa “de un poder que ha sido confiado para obtener un beneficio” se está hablando de corrupción y añadió que a través de “la corrupción se obtiene una prestación que puede ser de acuerdo con la legalidad o estar contra ella”.

Igualmente, fue enfático en señalar que la corrupción requiere de ciertos factores para germinar y precisó que los principales son la complejidad de las tramas, el transcurso del tiempo, la opacidad burocrática y la levedad de las sanciones.

En la charla, el Contralor buscó dar respuesta a la pregunta ¿tenemos los humanos el gen de la corrupción? Sostuvo que para él, este flagelo no es propio de una sociedad en especial, sino que “es un problema que afecta a nuestra especie”. Recordó la leyenda del anillo de Giges, que relata cómo este campesino de la antigua Grecia encontró un anillo que le dio la facultad de hacerse invisible y llegó a realizar grandes proezas para su pueblo, pero también usando ese poder cometió actos poco éticos para alcanzar el trono.

Esta historia, que forma parte del Libro II de “La República”, de Platón, fue usada como preámbulo para reflexionar sobre la naturaleza del hombre. A juicio del Contralor, los actos humanos dependen de si éstos son de escrutinio público o si se realizan en la clandestinidad: “somos justos porque nos están viendo, porque nos están mirando, no porque realmente lo seamos”, señaló.

Sostuvo, además, que desde la mirada de la Contraloría General el peligro está en aquellos espacios donde hay una cuota de poder, porque esa condición es el ingrediente para que surja la corrupción. La manera de combatir esta situación es “hacer lo correcto aunque nadie nos esté mirando”, es decir, siendo íntegros, planteó.

Concluyó indicando que las herramientas disponibles para luchar contra la corrupción son tres: el establecimiento de leyes de probidad eficientes y oportunas; el reforzamiento de la institucionalidad, basada en la educación y la equidad social y sustentada en pilares como la transparencia, la legalidad, el control y el respeto de los derechos; y la mantención y fomento de valores éticos que promuevan una cultura que eleve los estándares de comportamiento y el trabajo bien hecho.

La reunión finalizó con la entrega de un ejemplar del libro: “Cultura Chinchorro: del Silencio a la Eternidad”, que obsequió el rector Arturo Flores al Contralor Jorge Bermúdez.

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