Más de 18 mil visitantes tuvo del Museo San Miguel de Azapa durante el verano

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
La gran mayoría de los visitantes que llegaron hasta dicho recinto dejó favorables comentarios sobre la información museográfica que se exhibe en dicho centro cultural

Imagen foto_00000001Durante la temporada de verano, en el periodo que corresponde del 1 de enero al 21 de marzo del presente año, poco más de 18 mil turistas, entre niños, jóvenes y adultos, visitaron el Museo Arqueológico de la Universidad de Tarapacá, ubicado en San Miguel de Azapa.

La gran mayoría de los visitantes que llegaron hasta dicho recinto dejó favorables comentarios sobre la información museográfica que se exhibe en dicho centro cultural, que concentra el mayor patrimonio cultural del área centro sur andina de Sudamérica. Guarda más de 60 mil registros con 9 a 10 mil años de historia del hombre en esta zona. Desde hace algunos años es centro de atención de investigadores de todo el mundo, atraídos por la riqueza tanto cultural como antropológica física que reúne, donde actualmente las momias de la Cultura Chinchorro ocupan un rol estelar, por su postulación ante la Unesco para que sean declaradas Patrimonio de la Humanidad.

UN POCO DE HISTORIA

La historia de este museo en San Miguel de Azapa comienza cuando un grupo de arqueólogos ariqueños, entre ellos Percy Dauelsberg y Guillermo Focacci, establecen las primeras secuencias arqueológicas y excavan sitios arqueológico emblemáticos de los valles y costa de Arica, cuyas colecciones son parte del patrimonio cultural del Museo Arqueológico San Miguel de Azapa, transformándose estos investigadores en sus fundadores del museo, al alero de la entonces sede Arica de la Universidad del Norte.

En la década del 60 se crea el Departamento de Antropología, con la participación de los investigadores anteriormente señalados y se contratan nuevos académicos con formación en etnohistoria y en antropología, quienes hacen interesantes propuestas de investigación a partir de nuevos modelos teóricos y metodológicos para el área andina; entre otros, orígenes del poblamiento, la importancias de la momificación artificial en los pescadores, problemáticas asociadas a la salud, el arte en los Andes, puesta en valor del patrimonio, interrelaciones e interconexión culturales de esta macroregión entre quienes habitaban en el altiplano, el valle y la costa. En este segundo grupo, están investigadores como Jorge Hidalgo, Mario Rivera, Tristan Platt, Luis Briones, Marvin Allison, Julia Córdova, además de investigadores asociados al Departamento de Antropología como Virgilio Schiappacasse y Hans Niemeyer. Posteriormente, en la década de los 80, se integra otra generación de arqueólogos que perdura hasta la actualidad como es el caso de Calogero Santoro, Vivien Standen, Bernardo Arriaza, Iván Muñoz, Juan Chacama y Héctor González, entre otros.

Cerrar menú
X