
La casa de estudios realizó una ceremonia de reconocimiento al Ballet Folklórico de la Universidad de Tarapacá (BAFUT) tras su reciente gira por Polonia, Hungría y República Checa. La instancia puso en valor la trayectoria de la agrupación, integrada mayoritariamente por estudiantes, y su labor de representación de la cultura regional en escenarios internacionales.
“Lo que estamos haciendo es reconociendo una trayectoria y un compromiso con la cultura, y el rol que ha realizado nuestro BAFUT a través de su historia en representación de nuestra Universidad de Tarapacá y de nuestra cultura regional en distintos países”, señaló la rectora Jenniffer Peralta Montecinos, quien presidió la actividad con la presencia del Consejo Superior.
Asimismo, la rectora relevó la dedicación de quienes integran el conjunto y el aporte de esta experiencia a su formación: “La mayoría de ellos, estudiantes de nuestra institución, dedican tiempo de sus vidas a desarrollar y plasmar este compromiso que tienen con la cultura, pero también a desarrollar otras habilidades que son complementarias a la formación profesional y que muchas veces también combinan con sus actividades laborales”.

El director general del BAFUT, Jorge Manríquez Picero, valoró la ceremonia como el primer reconocimiento a la trayectoria del BAFUT: “Nos enorgullece mucho que se reconozca el trabajo serio y responsable que se está haciendo, y como así también lo demostramos cuando estuvimos en Europa”.
“La gira fue una experiencia muy interesante. Primera vez que íbamos, por tan largo tiempo, a una gira que llevó un mes y medio de viaje por un circuito de festivales en Polonia, donde ahí obtuvimos un premio muy importante en uno de los festivales más importantes de Europa, que es el de Bielsko-Biała. Ahí recibimos un reconocimiento por el rescate y puesta en valor de la danza tumbe”, explicó el director.

En este contexto, la estudiante de Ingeniería Química Ambiental e integrante de BAFUT, Damary Baluarte, compartió lo que significó este reconocimiento tanto para ella como para sus compañeros: “Como verdaderas afrodescendientes de la zona, fue superimportante, muy especial, para nosotros como para nuestras familias. Porque viajando tan lejos, ver esa nueva cultura que fue el tumbe, que fue con la cual competimos, ganamos este reconocimiento, de verdad que fue algo muy especial y que va a tener un valor gigante para nuestras vidas y para todos”.