
La vinculación entre la academia, la industria y el sector público fue el eje del “III Encuentro Conecta: Ingeniería, Empresa e Impacto”, organizado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Tarapacá (UTA) en el marco del Proyecto Ingeniería 2030 UTA-UV. La actividad reunió a representantes del ecosistema regional para compartir casos de éxito, capacidades de investigación aplicada y nuevas oportunidades de colaboración.
El decano de la Facultad de Ingeniería y director general UTA del Proyecto Ingeniería 2030, Alejandro Rodríguez Estay, destacó que el principal desafío ha sido construir una cultura de colaboración dentro y fuera de la Universidad. “Hoy vemos casos de éxito y cómo la industria se ha ido acercando y vinculando con nuestros académicos e investigadores. Lo que queremos es impactar en la región”, afirmó, resaltando además el trabajo conjunto con la Universidad de Valparaíso (UV).

En la misma línea, el coordinador general de Ingeniería 2030 de la UV, Ítalo Martori Neira, señaló que Conecta busca transformar las capacidades universitarias en soluciones para los desafíos del territorio: “Queremos articular a académicos y estudiantes con la industria y el sector público, mostrando nuestras capacidades y llevando nuestras tecnologías al mercado a través de innovación, transferencia y propiedad intelectual”.
En tanto, la directora general de Vinculación con el Medio, Daniela González Erber, destacó que Ingeniería 2030 integra funciones estratégicas de la Universidad al fortalecer la formación, actualizar las mallas curriculares y generar soluciones para el territorio: “Es un proyecto que unifica muchas de las funciones que debe cumplir la Universidad y permite responder a los desafíos de dos territorios gracias al trabajo conjunto entre la Universidad de Tarapacá y la Universidad de Valparaíso”.

Trabajo colaborativo con proyección
Uno de los hitos de la jornada fue la presentación del caso de éxito entre CIDITER y Maderas Borquez, experiencia que permitió mostrar resultados concretos de Investigación y Desarrollo impulsados desde la Facultad de Ingeniería en colaboración con el sector productivo.
Desde la industria, el jefe del Departamento de Producción de Aguas del Altiplano, Orlando Vargas Garrido, destacó el valor de generar vínculos permanentes entre ambos sectores: “Es una excelente iniciativa que ha llevado la Universidad adelante y que ha fortalecido el crecimiento a nivel regional”. A su juicio, estos espacios permiten generar una comunidad donde empresa y academia pueden aportar conjuntamente al desarrollo de Arica y Parinacota.

Por su parte, el gerente de la Estación de Investigación de Corteva en Arica, Matías Miño, valoró la posibilidad de compartir experiencias entre académicos y empresas para fortalecer el ecosistema regional de innovación: “Las expectativas son muchas, ahora tenemos que trabajar para poder hacerlas realidad”. Asimismo, destacó su experiencia en iniciativas anteriores, señalando que los proyectos desarrollados han sido “satisfactorios para la empresa” y han contribuido a fortalecer la relación entre academia, innovación y sector productivo.