
Durante el primer semestre de 2026, un total de 351 estudiantes de pedagogía pertenecientes tanto a la Facultad de Educación y Humanidades como a la Facultad de Ciencias de la Universidad de Tarapacá (UTA) participarán en las prácticas correspondientes a los distintos niveles de su trayectoria formativa que incluyen prácticas iniciales, intermedias y profesionales I y II. Los estudiantes serán recibidos en 15 establecimientos educacionales de la región de Arica y Parinacota, de los cuales 8 corresponden al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Chinchorro y 7 a establecimientos particulares subvencionados.
Con el objetivo de fortalecer el trabajo colaborativo entre la Universidad y los establecimientos educacionales, el Centro de Prácticas Pedagógicas (CPP) de la casa de estudios llevó a cabo una jornada de inducción para los estudiantes, con el objetivo de orientarlos en su proceso de inserción a los distintos espacios formativos, donde se realizó un taller de resolución de conflictos en el aula y se destacó el rol fundamental de los equipos directivos y profesores como colaboradores en el proceso de la formación inicial docente. La actividad se enmarca en el proyecto de Vinculación con el Medio UTA “Red territorial de innovación, prácticas pedagógicas y vinculación para el fortalecimiento de la Formación Inicial Docente en la región trifronteriza de Chile” ejecutado por el CPP.
“La práctica es la instancia más relevante de la formación inicial de los profesores. Ante esto, es importante que se genere una cercanía, una confianza y un sentido hacia lo que nosotros estamos haciendo en los procesos de práctica: la tríada formativa entre el estudiante en práctica, el tutor universitario y el profesor colaborador. Esa es la pieza fundamental para el éxito o el fracaso en un proceso de práctica, la comunicación asertiva y consensuada, la planificación y el acompañamiento situado al aula, van a ser las herramientas que van a apoyar el proceso, crecimiento y desarrollo de nuestros estudiantes”.
Dra. Inelia Villalobos Iturriaga, coordinadora general del Centro de Prácticas Pedagógicas UTA
“Si tenemos nuevas sociedades más respetuosas de los valores y más colaborativas, en gran parte será mérito de los nuevos profesores formados bajo este nuevo modelo de práctica, sustentado en el modelo educativo y pedagógico de nuestra Universidad, que es la formación basada en competencias. Sin duda tendremos un futuro exitoso en cuanto al aprendizaje de nuestros alumnos. Ustedes van a ser responsables de la formación de los nuevos seres humanos del futuro”.
Dr. Rubén Capetillo Velásquez, decano (s) de la Facultad de Educación y Humanidades UTA
“El proceso de práctica es fundamental, es la instancia que acerca lo teórico a lo práctico, en donde el y la estudiante de la universidad vive realmente lo que es el trabajo en aula, cómo va a utilizar todo este contenido, todas estas habilidades teóricas en la práctica real, en el aprendizaje y en la enseñanza de los estudiantes que va a tener a cargo. Así es que es súper valioso que la Universidad tenga estas instancias para socializar, difundir y creo que la Universidad, que también es mi alma mater, siga en este camino de fortalecimiento de la profesión docente, es súper importante”.
Carla Rojas, profesora de la Escuela Gabriela Mistral y encargada de la Red de Educación Matemática Básica del SLEP Chinchorro
“La importancia de esto es que ellos están viviendo la nueva realidad de la educación pública y los nuevos estándares con que se está rigiendo nuestra educación. Es muy significativo, porque van a poder conocer in situ lo que está pasando en la realidad. Bien vemos las noticias, vemos todo lo que está pasando y necesitan estar preparados, porque no solamente es educar, sino también enseñar valores y resolución de conflictos, como lo vimos en la jornada de hoy”.
Felipe Vallejos Fernández, profesor colaborador de Educación Básica en la Escuela Darío Salas
“Este proyecto consta de ofrecer un mejor acompañamiento al estudiante para asegurar su estado emocional y su integridad dentro del establecimiento, tener más comunicación, no solamente con el profesor colaborador, sino con todo el equipo directivo, para que sepan para qué y porqué está el estudiante dentro de un establecimiento y en el curso en el que se estableció, guiar al profesor colaborador en su rol para el estudiante en práctica y asegurarse también de que el estudiante se sienta seguro en el aula, supervisar las clases del estudiante y ver las mejoras que pueda tener”.
Nayeli Villalobos Colque, cuarto año de Pedagogía en Educación Básica, estudiante de apoyo al proyecto Red territorial de innovación y prácticas pedagógicas
“Me voy con bastante claridad en algunos aspectos, sobre todo en este caso de cómo sobrellevar situaciones, a veces, de conflicto, porque nunca me he enfrentado a una y, la verdad, me gustó que hicieran un taller sobre eso, para aprender estrategias, ahora estaba escuchando varias y me quedé con algunas, así que ya sé qué hacer en caso ‘de’, con todo esto que está pasando últimamente a nivel escolar”.
Carolina Ramos Llano, estudiante en práctica de quinto año de Pedagogía en Educación Diferencial