Reimpulsando la olivicultura en el valle de Azapa

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(De izquierda a derecha) Manuel Rodríguez Molina, Germán Sepúlveda Chavera, Robinson González Vásquez y Ricardo Salvatierra Martínez; son algunos integrantes del equipo investigador
La iniciativa busca soluciones al problema que deprime la producción de olivos, en diferentes planos (financieros, técnicos, económicos y comerciales).  La idea es marcar los elementos que hacen distintiva la producción olivícola regional, que hasta tiene copias peruanas.

No se quede sin aceite.  Si es productor olivícola (trabajador[a] dedicado al cultivo y mejoramiento del olivo) y está pensando en vender o arrendar su terreno a empresas multinacionales, junto con ello, piensa renunciar a su rubro debido a la alta competitividad para sostenerse en el tiempo y en mercados más cada vez más formales y dinámicos.  Si esa es su opción, deséchela y tome respiro, porque este nuevo proyecto llegó para apremiar este cultivo patrimonial.  

La iniciativa llamada: “Mejoramiento tecnológico del rubro olivícola 1.0: camino a la diferenciación productiva de la aceituna de Azapa”, desarrollada por el Departamento de Recursos Ambientales de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Tarapacá (UTA), apoyada con recursos del Gobierno Regional por medio del Fondo para la Innovación y la Competitividad (FIC); tiene como objetivo generar lineamientos de intervención que permitan reimpulsar la olivicultura y, de paso, resguardar las casi 1.000 ha de olivares en Azapa que aun son explotados en la región.

Germán Sepúlveda Chavera, miembro del equipo investigador, dice que esta iniciativa busca soluciones a este problema que deprime la producción de olivos.  “Pensamos que es una situación coyuntural, pero tremendamente delicada que está afectando la proyección de un rubro tradicional, como las aceitunas de Azapa; por ende, tratamos de desarrollar un programa que ajuste los aspectos financieros, técnicos económicos y comerciales, en miras de optimizar los recursos de la producción de la aceituna, para que así, se pueda mantener el rubro y los beneficios que históricamente ha generado” señala.

El resto del equipo lo componen: Francisco Palza Mazuelos, Robinson González Vásquez, Manuel Rodríguez Molina, Dante Bogadilla Guzmán, Pedro Gallo Donoso, Ricardo Salvatierra Martínez y Víctor Cisternas Cahuer, todos profesionales de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la UTA.

Aceitunas de Azapa ¿Peruanas?

En el marco del proyecto se observó una amenaza importante: el progresivo ingreso de aceitunas desde Perú, que son vendidas finalmente como aceitunas de Azapa, ocupando un nicho comercial que debería ser cubierto sólo por las aceitunas producidas en el valle.

Esta acción podría pasar inadvertido por el grueso de la comunidad regional, por lo que, el proyecto está estableciendo las acciones de difusión necesarias.

Desde las últimas décadas del siglo XVI, el olivo fue el centro de la actividad agrícola en el valle de Azapa. Desde esta época existen árboles que vegetan en el valle de Azapa, esta interacción con el agroecosistema del valle generó características propias en los arboles y frutos que los hacen diferentes y únicos.

Soluciones del proyecto

Los problemas que detectó el equipo investigador son: técnico-productivos, comerciales y baja de precios.  Para cada uno de éstos elaboró posibles reparos:

Cursos para agricultores

Bajo el rótulo de “Soluciones técnico-productivos” se detectó deficiencias en los sistemas de conducción intrapredial (mala distribución de riego y deficiencia en la asignación/control del tiempo y frecuencia de riego).  En sectores con falta de agua los riegos se distancian demasiado en el tiempo, lo que hace más susceptible a los árboles al ataque de plagas.  Esto, sumado a los problemas de producción alternada (añerismo), se traduce en años con baja producción. Por esta razón el equipo investigador propone establecer sistemas de riego por goteo y fertirrigación (aplicación de fertilizante a través del riego), además de apoyar a los agricultores con cursos de capacitación en el manejo de nutrición vegetal y poda, labores que pueden reducir fuertemente la producción alternada.

Asimismo, el proyecto plantea el desarrollo de un programa de difusión y asesoría técnica a los pequeños productores de la región.  Este sería impartido por los mismos profesionales y técnicos responsables del proyecto.  Según éstos el énfasis estará en la mejora de procesos productivos y procesos agroindustriales. También se esperan iniciar acciones para optimizar el manejo de los huertos (poda, riego, fertilización, prevención y control de plagas y enfermedades).

Nueva asociación de olivicultores

Como Soluciones comerciales se dedujo que uno de las principales adversidades que enfrenta la olivicultura regional es el desinterés que existe por parte de los olivicultores por asociarse, según el equipo investigador.  Esto motivó que el proyecto contemplara incentivar la creación de una asociación de olivicultores, compuesto por los productores que participen en el proyecto y en sus actividades; de esta manera se podría paliar la baja de precios.

La olivicultura es el cultivo y mejoramiento del olivo
Desde el año 2007  han ingresado 21 millones de kilogramos de aceitunas, ingresando solo en el 2011, 7 millones de kilogramos de aceitunas, aumentando en 148% desde el 2007.  Para el 2012 se espera un alza

Indicación geográfica: solución barata y posible

Respecto a “Soluciones ante la baja de precios” se toma en consideración las “copias de la aceituna de Azapa”.  Según cifras de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias, del Ministerio de Agricultura (ODEPA) en los últimos años existe una caída de precios estimada en un 30%.  La caída de los precios afecta todos los niveles de la cadena productiva y de comercialización; el factor de mayor incidencia en esta baja de precios es el ingreso de aceitunas desde Perú.

Esta importación ingresa al país con precios significativamente menores de los que la estructura de costos permite a nivel local; esto evidentemente es una dura competencia para los productores chilenos y es probable que este fenómeno tienda a ampliarse en los próximos años, en virtud del gran desarrollo de la superficie comprometida con olivos en el vecino país, particularmente en el sur del Perú.

Según el estudio del proyecto, se estimó que de las 8.000 hectáreas plantadas, más de 2.000 hectáreas corresponden a plantaciones modernas de la variedad “tipo Azapa”, que al ingresar a Chile, son vendidas como aceitunas producidas en el valle del mismo nombre. Este es un problema grave para la economía de los olivicultores del valle al considerar que, según cifras de Servicio Agrícola Ganadero (SAG), desde el año 2007  han ingresado 21 millones de kilogramos de aceitunas, ingresando solo en el 2011, 7 millones de kilogramos de aceitunas, aumentando en 148% desde el 2007.  De acuerdo a la tendencia observada, para el año 2012 se espera un ingreso aún mayor (ver gráfico).

Por otro lado, en el valle de Azapa en un  año “normal” se producen algo más de 10 millones de kilogramos, entonces, solo en 2011 ingreso el equivalente al 70% del potencial productivo promedio de la región de Arica y Parinacota, a menor precio ocupando nichos del mercado que fueron ocupados por décadas con las “Aceitunas de Azapa”. Esta problemática hace necesario iniciar procesos de protección de la aceituna azapeña. Una herramienta plausible es la obtención de la llamada indicación geográfica,  que es una alternativa posible y poco costosa, pero que requiere desarrollar algún nivel de asociatividad, según los resultados del proyecto.


 

     

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