Imagen foto_00000003Nombre del Artículo: "Latin Americans show wide-spread Converso ancestry and imprint of local Native ancestry on physical appearance" (Latinoamericanos muestran extensa ancestría de Conversos y huellas de la ancestría Nativa local en la apariencia física)

Las expediciones de exploradores españoles y portugueses que comenzaron en el continente americano hacia el año 1492 desencadenaron una serie de eventos que se extendieron por siglos, incluyendo el éxodo de millones de europeos, el colapso demográfico de las poblaciones indígenas y la migración forzada de esclavos africanos. Dichos eventos transformaron drásticamente la historia y las poblaciones que habitaban la región. Los nuevos resultados de un estudio liderado por investigadores de University College London y la Universidad de Fudan en China, en colaboración con varios grupos de investigación de universidades de Latinoamérica, entre ellos el grupo del Dr. Rothhammer, del Laboratorio de Genética Humana del Instituto de Alta Investigación de la Universidad de Tarapacá, revelan por primera vez como otros inmigrantes inesperados pudieron haber viajado clandestinamente desde las exploraciones iniciales, dejando a su paso un legado genético que aún perdura en muchos latinoamericanos.

En el mismo año que Cristóbal Colón y sus tripulantes emprendieron su viaje, los reyes católicos de España (Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón) dieron curso al Decreto de la Alhambra, en el cual anunciaban la expulsión de judíos del territorio español, posterior a la reconquista católica del entonces Emirato de Granada. Los judíos que se convertían a la fe católica, comúnmente denominados conversos, podían evitar el exilio, pero se les prohibía emigrar a las colonias americanas. Aun así, algunos registros históricos documentan como algunos conversos se embarcaron en estos viajes, posiblemente en un intento de evadir la persecución a la que eran sometidos en su país.

Mediante sofisticados análisis genéticos, este estudio está ayudando a superar algunas de las limitaciones impuestas por los registros históricos, y en consecuencia a comprender mejor el impacto de estas migraciones. "Hasta hace muy poco, los métodos estadísticos y la información genética disponible no habían permitido estudiar los procesos de mezcla genética en Latinoamérica más allá de las contribuciones generales de poblaciones con diferentes orígenes continentales", asegura Andrés Ruiz-Linares, líder del Consorcio CANDELA y uno de los directores de esta investigación. "Muchos estudios han descrito ampliamente la mezcla entre europeos, africanos sub-saharianos y nativos americanos que caracteriza la región, pero los orígenes específicos y la posible contribución de otras poblaciones apenas están empezando a ser comprendidos".

Aunque el número de conversos que lograron embarcarse rumbo a las colonias es desconocido, los resultados de este estudio sugieren que la cifra es mucho más elevada de lo que se pensaba. "Comparamos patrones en el ADN de más de 6,500 latinoamericanos con más de 2,300 personas que fueron caracterizadas genéticamente alrededor del mundo", explica el autor principal del estudio, Juan Camilo Chacón-Duque. "Nos sorprendió mucho encontrar que una fracción bastante considerable de la ancestría de los latinoamericanos está altamente relacionada con los perfiles genéticos de poblaciones de judíos sefardíes en Turquía, los cuales son descendientes de comunidades de los judíos ibéricos exiliados".

Adicionalmente, la investigación demostró que la apariencia física de los latinoamericanos se encuentra muy influenciada por la herencia genética de poblaciones europeas e indígenas específicas. "Encontramos que el porcentaje de ancestría Ibérica en contraste con la del norte de Europa afecta los niveles de pigmentación de la piel, y también que la cantidad de ancestría de nativos americanos de zonas de alta montaña en los Andes en contraste con nativos de tierras bajas afecta la forma de la nariz", afirma Kaustubh Adhikari, quien estuvo involucrado en los análisis. "También encontramos evidencias de que la forma de la nariz pudo haberse modificado para permitir la adaptación de los seres humanos a diferentes condiciones medioambientales, en este caso al clima de alta montaña, lo cual sería fascinante poder continuar investigando".

Los autores también encontraron la predominancia de ancestría española en chilenos, colombianos, mexicanos y peruanos, contrastando con la herencia portuguesa de los brasileños, lo cual corresponde a la división del continente entre los dos reinos que fue pactada en 1494 mediante el Tratado de Tordesillas. "Las poblaciones actuales que más se asemejan a los ancestros de muchos latinoamericanos están asentadas en el sur de España, probablemente cerca a los puertos de donde los barcos partieron", narra Garrett Hellenthal, el otro director de este estudio. "Además encontramos grandes cantidades de ancestría alemana e italiana en el sur de Brasil, así como ADN de Asia Oriental en diferentes lugares del continente, mostrando una clara consistencia con los registros históricos". De manera similar, la ancestría de África sub-sahariana se asemeja a poblaciones actuales de África Occidental.

Sorprendentemente, el ADN nativo americano que conservan los latinoamericanos presenta una gran similitud a los grupos nativos que aún habitan cerca a sus lugares de origen, demostrando cómo los inmigrantes se mezclaron con las poblaciones locales. "Lo que más me emociona es que el ADN pueda revelar nueva información acerca de eventos importantes, como la migración de conversos, que de otra forma podría haber permanecido oculta para siempre", comenta Javier Mendoza Revilla, quien también estuvo involucrado en el estudio. "¡Mientras que los registros escritos pueden ser destruidos o alterados, no se puede hacer lo mismo con el ADN!".

"Este estudio es de gran importancia para Chile, ya que entrega información que no tan solo confirma hechos históricos, sino que también entrega más detalles sobre nuestra historia y diferencias en nuestro aspecto físico", declara Macarena Fuentes- Guajardo, coautora chilena.