{"id":7383,"date":"2019-02-25T12:30:12","date_gmt":"2019-02-25T12:30:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.uta.cl\/?p=7383"},"modified":"2019-03-07T12:30:26","modified_gmt":"2019-03-07T12:30:26","slug":"investigador-de-la-uta-analiza-la-significacion-historica-del-carnaval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/2019\/02\/25\/investigador-de-la-uta-analiza-la-significacion-historica-del-carnaval\/","title":{"rendered":"Investigador de la UTA analiza la significaci\u00f3n hist\u00f3rica del Carnaval"},"content":{"rendered":"\n<p>Estamos ya celebrando el Carnaval &#8220;Con la fuerza del Sol&#8221;, festividad que congrega a mujeres y hombres que habitamos estos territorios transfronterizos, por lo cual necesitamos interiorizarnos sobre dicha celebraci\u00f3n. Al respecto, el Dr. Alberto D\u00edaz Araya, investigador de la Universidad de Tarapac\u00e1 entrega una serie de antecedentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente, el Carnaval es una antigua fiesta que conjuga complejos elementos que van desde las ra\u00edces ind\u00edgenas hasta manifestaciones tra\u00eddas por los europeos, y que han dado forma a interesantes rituales que se celebran entre juegos y c\u00e1nticos por toda Am\u00e9rica. Pero \u00bfqu\u00e9 es en definitiva el Carnaval? Sabemos que proviene del t\u00e9rmino carnestolendas, vieja expresi\u00f3n castellana referida a la carne y al tollere que significa quitar. Se asocia al lat\u00edn carniprivium que es privar de carne, circunscrita al periodo de la Cuaresma que se inicia el mi\u00e9rcoles de cenizas hasta la llegada de la Semana Santa. Existen antecedentes que los primeros cristianos no consum\u00edan carne durante la Cuaresma como respeto y veneraci\u00f3n al cuerpo de Cristo; pr\u00e1ctica que solo desde finales del siglo XIX se concentr\u00f3 en el viernes santo como el momento para la abstinencia en el consumo de carne, d\u00eda que a\u00fan sigue vigente. La fiesta del Carnaval est\u00e1 vinculada a las celebraciones cristianas circunscritas a la Semana Santa, como la etapa previa de los feligreses para introducirse a un periodo de meditaci\u00f3n, penitencia y oraci\u00f3n. La movilidad de la Semana Santa entre los meses de marzo o abril responde al mapa lunar hebreo que la Biblia grafica en la celebraci\u00f3n de la pascua, de ah\u00ed que el rito carnavalesco posea igual desplazamiento anual, pero cuarenta d\u00edas antes de la Pascua (este a\u00f1o celebraremos a inicios de marzo los carnavales).<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la Edad Media el Carnaval tom\u00f3 vigor entre los aldeanos europeos, masific\u00e1ndose en expresiones propias de la Cultura popular. Ya para el Renacimiento integrar\u00e1 los trajes, mudanzas y juegos. En este periodo, otros sin\u00f3nimos de Carnaval eran antruejo y carnal. Antruejo viene de entroido (introitus) que significa entrada de cuaresma. En portugu\u00e9s antiguo esta palabra se refiere a &#8220;divertirse en carnaval&#8221;. Antruejada es tambi\u00e9n una broma grotesca, propia de los juegos de carnavales. Con los a\u00f1os, el Carnaval progresivamente se va alejando de los ritos cristianos, asoci\u00e1ndose a manifestaciones populares tildadas por el clero de la \u00e9poca como &#8220;propias de la plebe&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>En los Andes no fue reconocida por la autoridad eclesial, tanto as\u00ed que para el Concilio de Lima de 1582 no se incluy\u00f3 como festividad religiosa porque atentaba contra la moral de la sociedad Colonial. En resumidas cuentas, el Carnaval significaba un tiempo de fiesta, de juegos, bailes para llegar al momento de la purificaci\u00f3n del alma durante la Semana Santa Colonial.<\/p>\n\n\n\n<p>Para el caso andino, antes de la conquista hispana los ind\u00edgenas ya realizaban rituales donde luc\u00edan brillantes trajes en honor al lnka o a las deidades tutelares como los Apus o Mallkus. Durante el periodo colonial, el Carnaval sintetiz\u00f3 los ritos y cultos andinos con las celebraciones tra\u00eddas desde Espa\u00f1a. Los cronistas registraron estas fiestas como &#8220;Anatas&#8221;, t\u00e9rmino de origen aymara que seg\u00fan el diccionario de Luduvico Bertonio del a\u00f1o 1612 vendr\u00eda del vocablo &#8220;Anatatha&#8221; que se traduce como &#8220;Jugar&#8221;. Nuestro querido profesor Manuel Mamani nos ense\u00f1\u00f3 tiempo atr\u00e1s que Anata era &#8220;jugar, esparcimiento&#8221;; por lo tanto, indiscutiblemente existe un estrecho vinculo entre la fiesta andina de la Anata y el Carnaval. Ambos apelan al momento del &#8220;juego&#8221;, donde se trastoca la vida cotidiana y se alteran los roles sociales. Los hombres se pueden vestir de mujer, la comunidad entera puede correr, adem\u00e1s de tirar diana (que en aymara es arena, pero tambi\u00e9n es un acto de libaci\u00f3n); pueden enfrentarse en peleas simb\u00f3licas, lanzarse frutos, membrillos, danzar, beber y tocar aer\u00f3fonos como pinkillus y tarkas. Son las parcialidades, que se ajustan y encuentran, como en un antiguo tinku.<\/p>\n\n\n\n<p>El carnaval andino se ha sincretizado con ceremonias para la producci\u00f3n agr\u00edcola o en eventos petitorios para las lluvias o para la abundancia de la siembra y cosecha. En algunos poblados, la festividad recae sobre la figura del t\u00edo, abuelo o \u00d1o carnaval\u00f3n, donde hay c\u00e1nticos alusivos, siendo enterrado para llevar todas las experiencias comunitarias vivenciadas durante el viejo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>El desorden ancestral de la fiesta no es m\u00e1s que el juego simb\u00f3lico del cambio de roles, con sonoridades andina cuerpos danzantes de afrodescendientes y expresiones de coreograf\u00edas y trajes multicolores desplazados en los pasacalles de una regi\u00f3n multicultural y transfronteriza. &#8220;Con la fuerza del Sol&#8221;, es el Carnaval de la comunidad nortina, con sus diferentes identidades e historias profundas, entre bombos, bronces, tarkas y serpentinas que adornan al desierto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dr. Alberto D\u00edaz Araya, Historiador y Doctor en Antropolog\u00eda. Publicado por Diario La Estrella de Arica, edici\u00f3n 17 de Febrero<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":7384,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7383"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7383"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7383\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7385,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7383\/revisions\/7385"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}