{"id":29650,"date":"2021-04-30T13:19:19","date_gmt":"2021-04-30T13:19:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.uta.cl\/?p=29650"},"modified":"2021-05-02T17:08:46","modified_gmt":"2021-05-02T17:08:46","slug":"del-panel-al-croquis-luis-briones-y-su-incansable-amor-por-el-arte-y-el-desierto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/2021\/04\/30\/del-panel-al-croquis-luis-briones-y-su-incansable-amor-por-el-arte-y-el-desierto\/","title":{"rendered":"Del panel al croquis: Luis\u00a0Briones\u00a0y su incansable amor por el arte y el desierto"},"content":{"rendered":"\n<p>En febrero, una noticia remeci\u00f3 los corazones de quienes tuvieron la fortuna de conocer y compartir con el profesor Luis&nbsp;Briones, acad\u00e9mico de la Universidad de Tarapac\u00e1, investigador innato y amante del desierto, en especial de Pica, quien part\u00eda del plano f\u00edsico terrenal para pasar al trascendental. De su paso por la academia, las innumerables charlas que dict\u00f3, as\u00ed como la relaci\u00f3n que tuvo con sus estudiantes, colegas y amigos; queda una huella imborrable.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery columns-2 is-cropped\"><ul class=\"blocks-gallery-grid\"><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><a href=\"https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3449.jpg\"><img loading=\"lazy\" width=\"1000\" height=\"667\" src=\"https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3449.jpg\" alt=\"\" data-id=\"29651\" data-full-url=\"https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3449.jpg\" data-link=\"https:\/\/www.uta.cl\/?attachment_id=29651\" class=\"wp-image-29651\" srcset=\"https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3449.jpg 1000w, https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3449-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3449-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/figure><\/li><li class=\"blocks-gallery-item\"><figure><a href=\"https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3494.jpg\"><img loading=\"lazy\" width=\"1000\" height=\"667\" src=\"https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3494.jpg\" alt=\"\" data-id=\"29652\" data-full-url=\"https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3494.jpg\" data-link=\"https:\/\/www.uta.cl\/?attachment_id=29652\" class=\"wp-image-29652\" srcset=\"https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3494.jpg 1000w, https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3494-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.uta.cl\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/IMG_3494-768x512.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/figure><\/li><\/ul><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Un d\u00eda en los 1970<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Recuerda claramente cu\u00e1ndo y c\u00f3mo sus vidas se cruzaron hace m\u00e1s de 40 a\u00f1os. \u00c9l, un reci\u00e9n egresado de arqueolog\u00eda, qued\u00f3 maravillado con el relato que, Luis&nbsp;Briones, profesor de artes pl\u00e1sticas, pero aficionado desde el ADN a temas vinculados al arte rupestre, hizo en la Escuela de Verano de la \u00e9poca en la ex \u2013 sede de la Universidad de Chile (hoy Universidad de Tarapac\u00e1).<\/p>\n\n\n\n<p>La manera de presentar su narraci\u00f3n era v\u00edvida y cercana. Calogero Santoro despu\u00e9s de ese primer encuentro pens\u00f3 que no pod\u00eda ser de otra manera,&nbsp;Briones&nbsp;era primo del reconocido arque\u00f3logo Lautaro N\u00fa\u00f1ez, con quien de ni\u00f1o excav\u00f3 y realiz\u00f3 trabajos de campo. De ah\u00ed esa pasi\u00f3n por los relatos cargados de miles de a\u00f1os, de experiencias pasadas, de arte ancestral que&nbsp;Briones&nbsp;comparti\u00f3 en esa oportunidad y muchas oportunidades despu\u00e9s con Santoro.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las caracter\u00edsticas que maravillaron al joven egresado fue c\u00f3mo el maestro lograba captar la atenci\u00f3n de su audiencia desde la perspectiva de un artista, pero tambi\u00e9n desde los ojos de los caravaneros de llama, que durante varios siglos antes de la invasi\u00f3n europea del siglo diecis\u00e9is se movieron entre la costa des\u00e9rtica del Pacifico, en el norte de Chile, hasta la foresta tropical. Brillante y creativo, lograba poner en movimiento a los geoglifos con su ret\u00f3rica, describiendo al detalle cada obra de arte rupestre que se cruzaba ante su mirada fotogr\u00e1fica, atenta y reflexiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron los a\u00f1os y el profesor de artes se instal\u00f3 en Cuzco, para especializarse en restauraci\u00f3n de arte mobiliar a inmobiliar. Su amor por la preservaci\u00f3n y recuperaci\u00f3n de los vestigios del pasado lo llev\u00f3 a buscar manera de \u201crevivir\u201d los geoglifos y ponerlos al servicio de las comunidades locales del presente. Con su formaci\u00f3n como artista, como arque\u00f3logo y el entrenamiento en restauraci\u00f3n, empez\u00f3 todo un proceso de puesta en valor de los geoglifos del norte de Chile, que abarc\u00f3 desde los \u201cgigantes\u201d del Lluta hasta los maravillosos dise\u00f1os de Chug-Chug ubicados en la ruta entre Tocopilla y Chuquicamata. En esta tarea, destacan sus minuciosos registros, llegando a contabilizar m\u00e1s de cinco mil paneles o sitios con manifestaciones de geoglifos, un arte mayor y exclusivo del Desierto de Atacama, dada las caracter\u00edsticas estil\u00edsticas que el profesor Luis&nbsp;Briones&nbsp;logr\u00f3 develar y mostrar al mundo. Con una memoria visual admirable y en tiempos donde la fotograf\u00eda era un lujo y los aparatos con GPS no se creaban a\u00fan,&nbsp;Briones&nbsp;memorizaba cada lugar en su mente privilegiada, recordando con certeza y lujo de detalles d\u00f3nde ubicaban y como llegar a ellos, ya fuera caminando o en veh\u00edculo motorizado. Esto era posible gracias al conocimiento que ten\u00eda del territorio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un cient\u00edfico al que le gustaba narrar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aquella charla en los a\u00f1os setenta no fue la \u00fanica vez en que los destinos de&nbsp;Briones&nbsp;y Santoro se cruzaron. Los a\u00f1os pasaron y entre ellos se forj\u00f3 una amistad a prueba de arqueolog\u00eda y picantes de mariscos, de dibujos, fotograf\u00edas, paseos por el desierto y visitas constantes a la casa que el primero mantuvo en Pica en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida. Los caminos de hermanaron a\u00fan m\u00e1s luego de que, en equipo decidieran restaurar el geoglifo de Tiliviche, junto con la especialista Paz Casanova. El maestro, sentado en una banca, con un block y un l\u00e1piz comenz\u00f3 a dibujar el panel a mano alzada. Dos o tres horas m\u00e1s tarde dijo: \u201clisto; estas son las figuras del geoglifo original y estas otras las que se han agregado en los \u00faltimos a\u00f1os\u201d. El dibujo que mostr\u00f3 era perfecto, sin borrones, mejor que una fotograf\u00eda, donde los dise\u00f1os de las figuras humanas y de cam\u00e9lidos estaban perfectamente dibujadas a escala y en la distribuci\u00f3n que les correspond\u00eda entre s\u00ed. All\u00ed se ratific\u00f3 su capacidad de llevar al papel las miles de im\u00e1genes que se acumularon en sus cuadernos y libretas de campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Santoro dice que Luis&nbsp;Briones&nbsp;era un cient\u00edfico al que le gustaba narrar. Los relatos iban con valor agregado, gestos y sonidos onomatop\u00e9yicos hac\u00edan que sus oyentes se trasladaran, se envolvieran en una atm\u00f3sfera de sue\u00f1o y fantas\u00eda, pero llena de matices reales. Entretenido, lograba transportarse y transportar a sus oyentes al tiempo y espacios que mencionaba en su narrativa. En cuanto a su legado, destacar\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de su vida, su pasi\u00f3n por lo que hac\u00eda, la sistematizaci\u00f3n y la perseverancia por conocer sobre temas que le interesaban. Abierto, cauto, incansable, eran otros atributos que destacan de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00faltimos a\u00f1os del maestro fueron en Pica, lugar al que siempre estuvo atado. All\u00ed pas\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os, hasta llegar a las m\u00e1s de ocho d\u00e9cadas, pero f\u00edsicamente representaba muchos menos. A su casa llegaban acad\u00e9micos, estudiantes, pol\u00edticos, artistas\u2026 chilenos, extranjeros. Con ellos caminaba con el torso desnudo bajo el sol inclemente del norte, un Inti que a \u00e9l no le hac\u00eda da\u00f1o como a los sure\u00f1os. Su piel ya estaba curtida y lo importante en esas caminatas era compartir. Porque el \u201cLucho\u201d o \u201cLalo\u201d, como lo conoc\u00eda todo el mundo, no ten\u00eda problemas en contar sus historias en la intimidad del hogar o en una charla frente a un p\u00fablico \u00e1vido de arte rupestre, de historias del pasado, de relatos que solo pod\u00edan nacer de la \u201cLuchopedia\u201d, como Calogero Santoro se\u00f1ala que conoce a su enriquecida memoria. La Luchopedia traspas\u00f3 las fronteras y es profundamente recordada por Persis Clarkson de la Universidad de Winnipeg quien todos a\u00f1os viajaba desde Canad\u00e1 para recorrer y repasar el Desierto, fruto de lo cual pr\u00f3ximamente saldr\u00e1 a la luz un libro sobre los geoglifos del norte de Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>A dos meses de la partida de este hombre del desierto, Hijo Ilustre de Arica, acad\u00e9mico de la Universidad de Tarapac\u00e1, y conocedor incansable, la comunidad universitaria que conoci\u00f3 y comparti\u00f3 con \u00e9l, a\u00fan llora su partida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la mano de Calogero Santoro, investigador del Instituto de Alta Investigaci\u00f3n, queremos sumarnos como Programa Explora de valoraci\u00f3n y divulgaci\u00f3n de la Ciencia y la Tecnolog\u00eda al tributo del profesor Luis\u00a0Briones\u00a0a dos meses de su partida.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":29652,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[51],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29650"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29650"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29650\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29653,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29650\/revisions\/29653"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29652"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29650"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.uta.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}