La Universidad dispone de una ordenanza de carrera académica que define el egreso de la institución, por razones de: jubilación, evaluación, muerte o retiro voluntario.

En este contexto, se crea en el año 2004, la Beca de Legado Intelectual según Decreto Exento N 00.763/2004, la que constituye un instrumento de reconocimiento a la trayectoria del quehacer académico y un incentivo al retiro. Este legado consiste en el desarrollo de una obra intelectual significativa. Su obtención requiere que el académico presente su dossier de retiro, pudiendo pasar a media jornada o retiro definitivo, creando así nuevos espacios para la contratación de académicos.

Por otra parte, la Universidad ha renovado en los últimos cuatro años un total de 64 académicos jornada completa, debido al Plan de Retiro que impulsó el Gobierno, para las Universidades del Estado (Ley N 20.374).