Arte Rupestre Tarapaqueño

Detalle de

Luis Briones M.

Universidad de Tarapacá, Arica

 

Antecedentes Históricos

La publicación de Alberto Plageman, sobre “Los Pintados de Chile” presentada al XIV Congreso de Americanistas, abre el camino para el estudio de los geoglifos del norte de Chile. Luego, las leves referencias de W. Bollaert en el siglo pasado a los geoglifos del desierto nortino, y los de investigadores como Auraliano Oyarzún, Ricardo E. Latcham, Francisco Cornely fueron los pasos siguientes dados por estudiosos sobre el arte rupestre chileno en general. Sus continuadores fueron G. Looser, H. Hornkohl y sobre todo, Jorge Iribarren quien con infatigable tesón trabajó en el rescate del arte rupestre del Norte Chico durante gran parte de su vida. Sus estudios sirvieron de estímulo para que otros investigadores siguieran su ejemplo: H. Niemeyer F., G. Ampuero, G. Monstny, J. Spahni, G. Le Paige y F. Bate entre muchos otros.

El estudio de los geoglifos  del desierto, sobre todo de Tarapacá en la Pampa del Tamarugal y aledaños, tuvo en los últimos años un avance considerable con la intervención primero de Lautaro Nuñez (1976), quién presentó una interpretación con relación al tráfico de caravanas en el período tardío, y luego de L. Briones, que en un intento conservacionista, ha estado por 30 años descubriendo, conociendo y difundiendo el potencial que presentan los geoglifos en especial, con relación a un turismo cultural. Por otra parte en la década de los 80, Pablo Cerda y Sixto Fernández han descubierto desde el aire y fotografiado nuevos conjuntos de geoglifos en los cerros de la cordillera costera de Tarapacá, y precordillera andina de ese sector territorial.

Las técnicas y la contextualización del arte rupestre tarapaqueño

En nuestra Región Tarapacá, enclavada en el  desierto de Atacama, los hombres no fueron diferentes e indiferentes a esa necesidad de expresión, usando los recursos naturales, empleando las técnicas mas recomendables y probadas para crear temáticas que reflejaban la  concepción ideológica del grupo y el grado de percepción que tenían   del entorno natural y sobrenatural  que les envolvía: para ello crearon el diálogo con las imágenes ya sea pintadas, grabadas o raspadas sobre las rocas o las arenas del desierto.

Las Pictografías son las primeras expresiones gráficas que hicieron posible  entablar ese diálogo entre los hombres y el mundo que les rodeaba, utilizando una variada gama de colores,  preferentemente de rojos, ocres y amarillos, el negro y blanco.

Los sitios más interesantes en nuestra región se localizan en cuevas y aleros naturales en  ambientes muy opuestos:

a) en el ámbito costero como en Cueva del Inca en Arica, La Capilla (Chacama y Muñoz 1991), en Caleta Vítor y  sector desembocadura de la quebrada de Camarones;

b) en el ámbito andino en  el entorno geográfico de la sierra de Arica (Niemeyer H. 1972)  como en Vilacaurani, Incani, Tongolaca, Yerbaguanane y, en Puxuma, Patapatane, Hakenasa, (Santoro y Chacama, 1982) y otros  recientemente descubiertos como Pampa el Muerto, Laguane, Chilpe, Sora, Itiza y Mullipungo (Schiacapasse y Niemeyer 1996). Más hacia el sur, entre la quebrada de Camarones y el río Loa la situación se presenta diferente, solo algunas referentes aislados en Caillama en el alto de la quebrada de Suca y en las quebradas de Camiña, en Chusmiza, en Tambillos, al interior del oasis de  Pica en los sitios de Tambillos y El Salto en Quisma, en Tiquina en la quebrada de Huatacondo y La Pillalla en la cercanía de Quillagua.

 

Pictografía de Intine

Pictografías de Incani, sierra de Arica.

 

Las pictografías de más al sur, en el contexto valles y oasis del sector Pampa del Tamarugal resalta “la caravana de camélidos encabezada por un chamán de color blanco” en el sitio El Salto en el valle de Quisma; en Camiña en el sitio Chipiltiza, un panel  geométrico con personajes jerarquizados en color negro y rojo resalta entre un conjunto de petroglifos diagnósticos de lo que debió ser el lugar, un centro ceremonial relevante.

La tradición pictórica prehistórica marca una antigüedad  significativa, desde el Período Arcaico Temprano en las tierras altas (6000-7000 a.C.) y Arcaico Tardío en la costa (3000 a 4000 a.C.), hasta el contacto europeo (1500d.C.). Los estudios  realizados últimamente han concluido una continuidad de la tradición hasta nuestro tiempo, manifiesta en el arte pictórico religioso a partir de la Colonia (s. XVI) hasta el Período Republicano incluido.

Los Petroglifos son los grabados en las rocas de superficies oxidadas por el tiempo; se encuentran asociados a centros aldeanos, cercanos a cementerios o “gentilares”, a centros de culto en sectores geográficos específicos que se hayan en las inmediaciones de los senderos indios prehistóricos,  rasgo característico del tráfico interregional.

 

Cerro Chuño
Panel con petroglifos del cerro Chuño, valle de Azapa. (Foto: A. Romero)

 

La gama de diseños es variada, representan animales domésticos y silvestres, insectos, pájaros, etc.; la figura humana, se mantiene en un plano secundario, por lo menos estadísticamente.

En general existe una tendencia a grabar figuras humanas más comprometidas con lo religioso y lo social.

Veamos algunos ejemplos en sitios de interés:

En el sitio de Ofragía en el valle de Codpa, en Ariquilda en la quebrada de Aroma, en Tamentica en la quebrada de Huatacondo, y otros mas, aparecen personajes con atuendos cefálicos y con báculos manifestando un grado de poder  o de jerarquía social dentro de la comunidad a la que pertenecieron, o bien personajes de cierto linaje e importancia como sacerdotes o administradores.

También aparece la figura antropomorfa en  otras funciones o actividades tal  como lo vemos en mas de una ocasión, en relatos de luchas entre grupos étnicos diferentes  como es el caso de los grabados en el sitio de Chamarcusiña muy cerca del Paradero camino al Santuario Las Peñas en el Valle de Azapa; o nuevamente en Ofragía con una escena dramática de un enfrentamiento masivo; también representaciones de confrontaciones individuales posiblemente de fuerte carácter simbólico como son los arqueros grabados en el sitio de Huancarane en Camarones, en Tarapacá 47, contiguo al pueblo actual de Tarapacá y en Tamentica, mas al sur.

 

Ofragía
Escena de conflicto entre grupos humanos. Corresponde a un petroglifo del sitio Ofragía, del valle de Codpa.

 

O las escenas de balseros en Ariquilda y Tamentica  que reflejan los contactos que estos hombres mantenían con la costa marítima del Pacífico y los lagos interiores del continente como el Titicaca y el Poopó, en la actual Bolivia.

 

Petroglifo de Tamentica

Panel con petroglifos en el sitio de Tamentica, quebrada de Huatacondo

 

Los Geoglifos son expresiones rupestres que reflejan de buena manera, la gran odisea que debió vivir el hombre en estos parajes tan áridos; son  únicos en su género en nuestro territorio y se encuentran desde el sector del río Loa por el sur, hasta el valle de Lluta por el norte; se observan también y con características particulares, en la costa y sierra del área sur peruana.

 

cerro Camino
En torno a un camino tropero que une Quillagua con Tocopilla se presentan los geoglifos de Cerro Camino.

 

En nuestros valles de Lluta y Azapa se conservan ejemplos de esta tradición macro rupestre, con características de técnicas y de estilo muy particulares con relación a  otras concentraciones, como en Aroma, Tarapacá, Pica, Huatacondo, Río Loa, Pintados, Soronal, etc. constituyéndose en el legado arqueológico - artístico más monumental que conocemos en el área.

La gran mayoría de ellos están realizados con la técnica extractiva. Son ejemplos de estos los de Cerro Sombrero en Azapa, en Santa Rosita cerca de Pica, Cerro Unita entre otros. Un grupo menor son los que  están hechos con la técnica de adicción; es decir, acumulando piedras de tonalidades oscuras de origen volcánico a manera de mosaicos y que contrastan con un fondo más claro característico de cerros y pampas del desierto.  Ejemplos de estos los encontramos en Lluta, en el panel de los Hombres Grandes y El Aguila, en Azapa, Chiza, Tiliviche en el panel de La Caravana.  Un tercer grupo de geoglifos fue confeccionado por un proceso mixto de extracción y adición. Ejemplos de estos los tenemos en Abra cerca de Huara, en Tarapacá, Cerros Pintados, quebrada de los Pintados, Chug-Chug, etc. Un caso único es el geoglifo en técnica mixta  que se encuentra en la desembocadura de la quebrada de Camarones; se trata de una figura de “sol estrellado” remarcado con pintura roja. Es un diseño Inka que complementa el contexto cultural Tawantinsuyo en la región a mediados del siglo XV.  Similar a este es el “sol” de Abra  cerca de Huara y el del sector El Vado en la quebrada de Huatacondo

 

Cerros Pintados
Panel de geoglifos de técnica extractiva del sitio de Pintados.

 

El caso de los geoglifos del Cerro Sagrado, asociado a la ocupación Inca en el sector de Alto Ramírez en el valle de Azapa se define por un conjunto de dos personajes, el mayor con atuendo o tocado sobre la cabeza y las figuras de lagarto y serpiente, junto a ellos resaltan llamas, aves, y otras figuras menores. El arqueólogo norteamericano Junius Bird en 1945 fotografió este conjunto donde se observa un corral en la base del cerro. Por allí pasaban los senderos que unían el valle con la costa, sorteando la quebrada de Acha, y alcanzar el sector de las cuevas al sur de Arica. Todo esto, junto a la aldea y cementerio Inka localizados por los arqueólogos locales en la década del setenta, ya no existe, salvo el panel con geoglifos, último testigo de una época perdida en el tiempo; lo demás, ha sido destruido por la soberbia y ambición humana, sin respetar mínimamente estos valores patrimoniales que nos pertenecen a todos.

Las interpretaciones que podemos hacer de los geoglifos, sus significados o mensajes son testimonios del comportamiento de los grupos especializados de las sociedades andinas que se vincularon al tráfico regional e interregional; también es posible que respondan a sistemas de marcas o señaléticas alusivas a dicha movilidad, otros correspondan a verdaderos ritos alusivos como es el caso de la caravana o el de las chacras. Es posible  relacionar algunos de esas figuras o conjunto de ellas a conmemoraciones de  acontecimientos especiales, tal como lo hacemos en este tiempo. Existen geoglifos históricos en que se conmemora el centenario de la República y alusivo a la guerra del Pacífico o geoglifos de calvarios marcando la ruta como parte del proceso de cristianización.

 

Aguila, Lluta
Geoglifos con técnica acumulativa y motivos figurativos, en el panel del Aguila, valle de Lluta.

 

Los geoglifos en general, se distribuyen en las serranías del desierto, en la subárea Valles Occidentales (Sur Perú, Norte de Chile), cubriendo una superficie a lo menos de 500 Kms. en un sentido longitudinal de N. a S., por las tierras bajas de la vertiente occidental de la cordillera andina.

Las diferentes temáticas

Desde simples motivos convencionales a los más complejos diseños geométricos, similares a los diseños textiles.

Toda una gama que puede involcurar círculos simples, círculos concéntricos, círculos con puntos, rectángulos, cruces de lados iguales, flechas, líneas paralelas simples, líneas paralelas con espirales, espirales, rombos escalerados simples, rombos escalerados complejos, figuras laberínticas, grecas simples y complejas, entre muchas otras.

 

Alto Chacarillas
Geoglifo de figuras geométricas en Pampa Alto Chacarilla.

 

Los diseños figurativos, se presentan desde los más esquemáticos hasta los mas naturalistas, aislados y combinados, compartiendo espacios en el panel juntos a diseños geométricos.

Así tenemos, figuras antropomorfas estáticas, en movimiento, pareadas graficando relaciones ceremoniales o sexuales, antropomorfos en hileras o “formaciones”; figuras vinculadas a diversas actividades específicas como caza, pesca, tráfico, religión y otras, que se manifiestan por los implementos que se asocian como arcos, arpones, balsas, caravanas, báculos, atuendos cefálicos, etc.

En consecuencia los motivos más repetidos son las representaciones antropomorfas, camélidos, círculos, rectángulos y rombo de lados escalerados, etc. La Quebrada de Tarapacá, los Cerros de Pintados, Cerros de Soronal y las Quebradas de Guatacondo y Maní, etc., son los que presentan el mayor número de signos; siempre asociadas a rutas llameras, estaciones o paskanas, aguadas y asentamientos, como pautas básicas del ceremonial del tráfico entre los valles interiores y el litoral.

Las figuras zoomorfas siguen el similar esquema de las figuras antropomorfas; figuras de camélidos aislados o en hileras con carga o sin ella, estáticos o en movimiento, agrupados en “piño”, figuras de felinos, aves estáticas o en vuelo, de origen lacustre, marítimo o terrestre, como parinas, gaviotas, águilas, ñandú, etc; serpientes, insectos, batracios, saurios, zorros, perros, monos y peces especialmente de alta mar, como delfines y tiburones.

 

Pictografía Vilacaurani

Escena con camélidos, un felino y esquemáticos humanos en pictografía de Vilacaurani (Dibujo publicado en Santoro y Chacama 1982)

Todas las fotos propiedad de Luis Briones M.,

excepto las que se indican

Vínculos Relacionados

Para saber más sobre Arte Rupestre de la Región

Chacama, J. e I. Muñoz
 1991

La cueva de la capilla: Manifestaciones de arte y símbolos de los pescadores arcaicos de Arica.  Actas del XI Congreso Nacional de Arqueología Chilena, Santiago

Gordillo, J.
 1986
Indicadores culturales en el complejo arqueológico de San Francisco de Miculla: Una aproximación.  Instituto Nacional de cultura, Tacna, Perú.

Niemeyer, H.

 1972 
Las pinturas rupestres de la sierra Arica.  Enciclopedia moderna de Chile.  Editorial Jerónimo de Bibar.  Santiago.

Nuñez. Lautaro

  1976  
Geoglifos y tráfico de caravanas en el desierto chileno.  Homenaje al R.P. Gustavo Le Paige. Universidad del Norte: Antofagasta.

Nuñez. Lautaro

 1983 
Petroglifos y trueque en el desierto Chileno.  Estudios de Arte Rupestre. Museo Chileno de Arte precolombino. Santiago.
Santoro, C. y J. Chacama
1982
Secuencia cultural de las tierras altas del área Centro Sur Andina. Revista Chungara 9. Arica

Santoro, C. y P. Dauelsberg

1983
Identificación de Indicadores, Templo-Culturales en el Arte Rupestre en el extremo norte de Chile.  Estudios de arte rupestre.  Museo Chileno de Arte Precolombino.  Santiago.

Van Kessel, Juan

1976  
La pictografía rupestre como imagen votiva (Un intento de interpretación antrop.).  Homenaje al R.P. Gustavo Le Paige S. J. Universidad del Norte: Antofagasta.

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