Imagen foto_00000001Múltiples son los factores que participan para determinar el nivel de logro educativo. Sin embargo, los profesores identifican la motivación y el interés de los estudiantes para aprender como uno de los más importantes, y perciben que éste va disminuyendo con el tiempo. El compromiso de los estudiantes en las actividades de aprendizaje se manifiesta en acciones concretas y observables por el profesor, tales como escuchar, pedir y reunir información, seguir instrucciones y conducir las actividades. Pero, también, implica actividades cognitivas como el uso de estrategias activas y meta-cognición, y estados afectivos, como el entusiasmo y el disfrute.

Ambos, motivación y compromiso, no sólo son poderosos facilitadores del aprendizaje, sino, también, recursos que contribuyen a una mejor dinámica escolar y, lo que es igualmente importante, son característicos del bienestar psicológico. Por ello, la comprensión de cómo fomentar la motivación y el compromiso en el contexto escolar es relevante: comprender cómo pueden ser promovidos desde los contextos más inmediatos - la escuela y la familia, por ejemplo- considerando las diversidades hoy presentes en cada sala de clases, puede aportar conocimientos útiles para diseñar estrategias de fomento.

La inclusión de dimensiones como autoestima y motivación académica en las pruebas SIMCE ha sido un reconocimiento de la importancia de estos factores en el proceso educativo desde las políticas públicas. Desde la Universidad de Tarapacá hemos estado investigando variables de contexto escolar y familiar que afectan la motivación de los estudiantes, con la ayuda de conceptos articuladores como 'Clima motivacional de clase' y 'Orientación motivacional de meta'. El proyecto FONDECYT 1110722 ha destacado la importancia del rol de los docentes, identificando aspectos del mismo que son auto-reportados y valorados por los estudiantes y que afectan su motivación y desempeño.

La cultura de mediciones estandarizadas y comparativas centradas en el redimiento resulta contradictoria con buena parte de los elementos que han sido relacionados con motivación y compromiso de los estudiantes. Por ello, intentamos desarrollar un modelo integrado de motivación y compromiso con la clase, a partir del cual proponer estrategias de intervención en el contexto escolar a partir de sus propios actores, tanto como facilitar producción de información que permita su incorporación en el diseño de políticas públicas que sean compatibles o, mejor, promotoras, de prácticas pedagógicas que fomenten la motivación y el compromiso, tanto por su calidad de condiciones necesarias para el logro académico como por su contribución al bienestar del propio estudiante y a la calidad del clima formativo de la escuela.

Consecuentemente, el objetivo general de esta línea de investigación es desarrollar un modelo de intervención sobre la motivación y compromiso con la clase. Para ello, nuestros objetivos específicos son: a) desarrollar un modelo de motivación y compromiso con la clase y la escuela (y los indicadores asociados al mismo); b) identificar variables en el modelo que puedan ser intervenidas por los propios actores escolares (profesores, estudiantes, padres y otros actores); y c) desarrollar estrategias de intervención para la mejora de motivación y compromiso con el aprendizaje, apropiables por los actores escolares.